Ana María Fernández: Me formé como investigadora

Abr
2
2018
Académica de la Escuela de Psicología de la Facultad de Humanidades, Ana María Fernández, ganó un Fondecyt Regular para el año 2018, con una duración de cuatro años para realizar su proyecto “Jealousy as an adaptation designed to protect close attachment bonds”, que aborda los celos como una adaptación para mantener los vínculos cercanos, desde la infancia hasta el comportamiento estratégico con Teoría de Juegos.

Luego de haber pasado por varias carreras, realizó sus estudios de pregrado en Estados Unidos por su interés en la investigación, lo que le permitió trabajar en diferentes proyectos previos a su egreso. Hoy, se encuentra contratada en nuestra casa de estudios como académica e investigadora desde el año 2004, además de ser la directora del Laboratorio de Evolución y Relaciones Interpersonales (LERI) que funciona dentro de nuestra casa de estudios a partir del año 2013.

Investigando las relaciones y sus aspectos afectivos

El LERI es un Centro de Investigación presencial y online enfocado en las relaciones interpersonales y sus aspectos afectivos, así como las relaciones de pareja románticas.

Durante 2016 y 2017 realizaron estudios que buscaban determinar si las diferencias sexuales, psicológicas y antropométricas se relacionaban con la prevalencia de la agresión y la empatía emocional, por ejemplo.

Según Ana María Fernández, “estudiamos desde la psicología social más clásica, pero con esta beta que se cruza con la psicología evolutiva, por ejemplo, buscando entender cuál es la significancia de la juventud en la atracción”. Agregando que “ahora me encuentro escribiendo un paper, que es la revista más importante que he escrito en mi vida, acerca del significado de los vínculos tempranos y la parentalidad. Siempre se ha hablado del vínculo madre e hijo y hoy en día hay un montón de evidencia de que cuando uno se enamora actúa igual, pero cuando se tienen hijos eso cambia nuevamente”.

La académica realiza un trabajo en red con varias universidades tanto nacionales como internacionales. Entre ellos destaca la Universidad de Playa Ancha, que tiene un Centro de Estudios Avanzados en donde trabaja el biólogo José Antonio Muñoz, su principal co-investigador. Por otra parte, menciona que también cuenta con un trabajo colaborativo con el Doctorado de Complejidad Social de la Universidad del Desarrollo y que ha mantenido por años una línea de investigación sobre afectividad con la psicóloga de la Universidad de Chile, Dra. Michele Dufey. De esta manera, realiza sus proyectos de manera interdisciplinaria.

“Me encanta lo que hago”

En sus estudios en el extranjero fue formada como investigadora y de ahí en adelante no ha frenado su camino. “Ser investigadora para mí es como seguir estudiando. Me encanta lo que hago. No me molesta estar en una ciencia social con un grado de incertidumbre, me manejo bien con eso, me gusta ser súper colaborativa, leer y aprender de lo que hacen los demás”, añade la académica.

Desde sus inicios ha querido ser investigadora para poder estudiar el amor, pero no desde una manera más romántica. “Cuando comencé mi magíster y dije voy a estudiar el amor me miraron con cara de loca. Y hoy en día escribo sobre eso. El amor se ve como una condición humana que la tienen los otros animales también, pero de una forma más precaria”.

Admite que lo más difícil de investigar es que “te pones metas muy altas”, agregando que ella se encuentra ocupando espacios que estuvieron botados durante mucho tiempo lo que provoca “cierta incomodidad de parte de algunas personas, ciertos prejuicios”.

“Para mí ha sido difícil. No tanto por ser mujer, ya que creo en las diferencias sexuales a nivel cerebral, físico y fisiológico, pero no me molestan. Cuando yo partí en esta área, se decía que las mujeres escogían pareja, pero no seleccionaban. Osea, es una cosa que puede sonar ridícula, pero se creía que ellas estaban esperando ahí mientras que los hombres hacen todo lo posible para ser los mejores, como los pájaros”. Agrega que“ha sido difícil, pero ha sido mucho más motivante que arduo. A mí me encanta lo que hago”, señala la académica.

Hacia la investigación de calidad

Ana María se encuentra constantemente investigando, discutiendo y publicando, por lo que esto le permite actualizar ciertos contenidos, siendo un aporte para la Universidad incorporando esto en sus clases de pre y postgrado. “Nosotros en la Universidad de Santiago de Chile, estamos experimentando un cambio importante hacia la investigación de calidad y es necesario compartir experiencias con otros investigadores por lo que tengo varias redes”, menciona.

En cuanto a la sociedad, “la pertinencia de esto va dirigida a comprender las relaciones interpersonales. Estudio esas cosas de la sociabilidad y me meto más en el ámbito de la pareja. Nosotros estamos hechos para la sociabilidad, que también se da a nivel macro, desde un nivel que son tus amistades, tu familia, tu pareja, tu mamá, el colegio, el trabajo, etc. Si uno entiende cómo operan las relaciones interpersonales en humanos y otras especies, sabrá mucho sobre emociones, inteligencia, estrategias, de todo lo que estudia la psicología”.

Su principal motivación para continuar trabajando en esto es que los “Investigadores creemos que lo que hacemos es súper importante, un aporte al mundo, y por ello uno lo sigue haciendo”, completa Fernández.

 

Por: Alexia Bórquez