Bioquímico argentino entrega tips para prevenir el exceso de químicos en nuestro cuerpo

Nov
28
2018
Con la charla “Químicos tóxicos en nuestros alimentos. Una amenaza invisible” el Dr. Fernando Manera llama a prestar particular atención a los productos que consumimos y cómo lo hacemos, considerando que existen comestibles con químicos altamente peligrosos para el cuerpo humano, de los cuales no se tienen mayor consciencia.

Desde Córdoba, Argentina, el bioquímico y actual director de MicroLab, Dr. Fernando Manera, expuso parte de su trabajo vinculado a la salud pública y el mundo químico expresados en su libro “Una amenaza invisible”.

En el contexto del Congreso Mundial de Juventudes Científicas, organizado por la Fundación FISS esta charla fue la tercera que se realizó durante la jornada del viernes 16 de noviembre, teniendo lugar en el Aula Magna de nuestra universidad.

En esta oportunidad, el Dr. Fernando Manera contó sobre los distintos daños que provoca el contacto que se tiene a diario con diversos productos químicos, ofreciendo ideas y consejos sobre cómo enfrentar la constante exposición a sustancias químicas en alimentos, medicamentos y hasta en el ambiente.

Algunas de las ideas comentadas por el bioquímico se relacionan con el plástico, ante lo cual comenta que no todos los plásticos son problemáticos y que es pertinente fijarse en el triángulo que la botella, recipiente o envase contiene, deteniéndose en el número que este posee en su interior, los cuales pueden ser desde el 1 al 7. “Para nuestro cuidado, los plásticos que menos problemas ofrecen son el 1, el 2, el 4 y el 5. Los plásticos con número 3, número 6 y número 7, tienen alta carga de disruptores endocrinos: Bifenol A (BPA)  y Ftalato” recalca.  Estos dos compuestos, son conocidos por ser substancias químicas capaces de alterar desequilibrios hormonales, ante lo que el doctor llama a no ser consumistas, sino más bien consumidores conscientes y si algún plástico tiene el número 3,6 y 7, simplemente no comprarlo.

Por su parte, el Dr. Manera comentó las importantes repercusiones que las sustancias químicas han causado a la fauna silvestre. Sobre aves, existen bastantes casos anómalos donde se han presentado problemas de comportamiento en donde, por ejemplo, las hembras formas parejas con otras hembras. Caimánes en Florida (EE.UU) han registrado menos de un 30% de huevos viables, aparte de registrar mutaciones en sus órganos reproductores presentando características feminizadas y el caso clásico de los osos polares, los cuales están en peligro importante de extinción, debido a que los hielos se están derritiendo. Estos, siendo solo casos puntuales de repercusiones.

No obstante, a pesar del alarmante escenario, existen distintas formas de cuidarse de manera autoconsciente y simple, promoviendo la prevención y la información.

¿Cómo podemos prevenir?

Para prevenir se deben tener en cuenta variados factores bastante simples, pero de gran desconocimiento público:

-          Siempre lavar los alimentos que se consumirán pues se puede diluir una carga importante de desechos

-          Quitar la cáscara o piel de frutas y verduras ya que, aunque posea alta cantidad de vitaminas, se corre el riesgo de consumir químicos que pueden estar impregnados.

-          Quitar la grasa de todo tipo de carnes. Los disruptores endocrinos son liposolubles, es decir, se disuelven y se acumulan en tejido graso. Al eliminar la grasa se está evitando en un 80% el consumo de químicos tóxicos.

-          Preferir el consumo de pescados de alta mar en relación a aquellos que provienen de zonas costeras o ríos. Los volcamientos de todas las industrias tienen una alta carga química de distintos compuestos.

-          Tomar agua potable.

-          Evitar bebidas y si es que se consume, no superar los 300 cc.

-          Considerar que, mientras más procesado esté el alimento, mayor es la cantidad de químicos que posee.

 

Por Fernanda Muñoz F. 

En la ftografía el Dr. Fernando Manera, exponiendo.