Centro de Estudios Coreanos de la Universidad de Santiago de Chile es líder en Latinoamérica

Dic
28
2018
El Chilean-Korean Study Center-Program es el principal organismo de investigación en nuestro país y uno de los más cotizados en el continente. Este año, nuevamente la USACH se adjudicó los fondos provenientes de la República de Corea del Sur, para continuar con el trabajo que ya lleva cuatro años de funcionamiento.

Lo inagotable que pueden llegar a ser las temáticas de investigación desarrolladas al interior de nuestra Universidad y lo fascinante de conocer otras realidades y culturas se conjugan en el Centro de Estudios Coreanos del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago de Chile (Usach).

Este centro, que cuenta con la venia del mismísimo país asiático, tiene cuatro años de vida y es único en su tipo en Latinoamérica, lo cual representa para nuestra universidad un orgullo que resalta la excelencia de nuestro plantel y su rol público.

A continuación, conoceremos el esfuerzo de diversos académicos que, conscientes de la necesidad ampliar nuestra visión de mundo, de generar redes y de internacionalizar nuestra universidad, han sabido observar las potencialidades de esta península y su relación con Chile.

 

Surgimiento Chilean Korean Study Center Program

En el último tiempo, la península de Corea ha estado presente en medios nacionales e internacionales por su relación con el extremo norte de su país y con Estados Unidos. Por otra parte, han destacado por ser musicalmente atractivos, con un fenómeno en ascenso denominado K-pop, de amplia fanaticada en Chile, y por contar con un desarrollo económico que ha favorecido las relaciones comerciales con nuestro país.

Por ello, el año 2014, el Dr. César Ross, en conjunto con otros colegas de la Universidad de Santiago de Chile (Usach) crearon el Centro de Estudios Coreanos, una iniciativa que, según cuenta “pretende conocer el contexto y el desarrollo de un país tan interesante.”

Según cuenta el Dr. Ross, el nacimiento del Centro de Estudios Coreanos surgió tras constatar que “los fondos Fondecyt no alcanzaba para todos los graduados de postgrados que regresaban desde el extranjero. Por ello, comenzamos a explorar otras alternativas y encontramos unos fondos entregados por Corea del Sur. Entonces, concursamos y ganamos, y hoy somos el único país americano en conseguirlo”.

En la misma línea agrega que “cuando desarrollé la idea de crear un centro venía de hacer clases en Estados Unidos y a mí me pareció en este entonces, que las relaciones ya estaban consolidadas, por lo que preguntarse por Corea, fue algo que ofrecía más atractivo”.

 

Iniciativas asociadas al centro

Las actividades desarrolladas por el Centro de Estudios bien pueden parecer lejanas para muchas de las personas que observan su quehacer. No obstante, de la misma forma que han producido conocimiento, se han encargado de mostrarlo públicamente.

Ejemplo de esto, han sido los tres seminarios organizados durante su periodo de existencia, que ha permitido conocer y contrastar distintas experiencias en el área con destacados investigadores latinoamericanos.

En la misma línea, el desarrollo de diferentes concursos de investigación ha permitido que estudiantes de la Usach viajen becados a Corea del Sur y que alumnos de la Universidad de Estudios Extranjeros de BUSAN, hayan podido conocer in situ la experiencia de la realidad chilena y de la Universidad de Santiago de Chile.

De esta manera, el Centro de Estudios Coreanos ha conseguido cumplir con su propósito estratégico de sembrar el interés académico por estudiar Corea y sus relaciones con América Latina y Chile.

 

¿Por qué Chile debería estar mirando un país como Corea?

A primera vista Chile no tendría nada en común con este país de Asia. No obstante, afirma el investigador, “cuando uno observa a Corea después de la guerra que tuvieron, esta era una nación devastada. Sin embargo, en sólo 50 años el sector sur, más allá de lo que uno pueda decir del apoyo internacional que recibieron, tiene un desarrollo sin igual, generando tecnologías y empresas como LG o Samsung que hoy son líderes. Corea del Sur era un país como cualquier latinoamericano hace 30 años atrás y hoy encabezan los rankings”.

En ese sentido, el investigador asevera que “Corea tuvo condiciones muy parecidas a Chile, el Centro pretende entregar ciertas claves explicativas para comprender cómo pudieron llegar a tal crecimiento y cómo, eventualmente, podría darnos luces de un desarrollo en Chile”.

Proyecto Semilla

Para completar esta misión, el instituto postuló al “Programa Semilla”, un fondo concursable del Ministerio de Educación de Corea del Sur para las labores investigativas, del que se hizo acreedor a una renovación durante agosto de este año. “Fuimos el único país de todo el continente americano en adjudicárselo, superando a las 10 propuestas presentadas, obtuvimos el primer lugar, lo que ratifica la excelencia, pertinencia e impacto de nuestra investigación en Chile y en el extranjero”, aseguró el Dr. Ross.

Sobre esto, el investigador declaró sentirse “muy orgulloso, puesto que es un reconocimiento al trabajo que hemos realizado y que permite perspectivar y potenciar las actividades de investigación que realizamos”.

La relevancia de este fondo, dice el Dr. Ross, estriba en la importancia de generar actividades de un país que cobra cada vez más notoriedad para Chile. “No es sólo cuestiones comerciales, sino que también se relaciona con el impulso a cuestiones tan diversas como lo político o incluso lo cultural, donde fenómenos como el cine, la música y el bullado k-pop dan cuenta de un país cada vez más interesado en la cultura coreana”.

Consultado sobre las proyecciones que podrá significar la adjudicación de este fondo, el coordinador señala que “nos permitirá ampliar nuestra base investigativa, continuando con la labor que ya nos lleva cuatro años. Además, ahora que las relaciones entre “las coreas” parece ir mejorando cada vez más, es posible potenciar las relaciones y, por qué no, aprender de ellos en su desarrollo como potencia económica”.

 

Por Javier Fernández B. 

En la fotografía,  Dr. César Ross.