Comité de Ética Institucional es reacreditado por el Ministerio de Salud

Jul
13
2017
El año 2013 se inició la modalidad académica del Comité de Ética institucional, lo que ha permitido a esta Casa de Estudios obtener la reacreditación por parte del Ministerio de Salud. El comité, actualmente, está conformado por 49 integrantes que abarcan las áreas de bioseguridad, ciencias biológicas de animales de experimentación, humanidades y económicas, ciencias de la salud, biomédicas y biológicas, ciencias químicas y de medio ambiente, ingeniería y seguimiento.
 
 
El Comité de Ética Institucional fue reacreditado por el Ministerio de Salud para el periodo 2017-2020, logro que permitirá resguardar los derechos de los participantes en la investigación, bienestar en animales, protección del medio ambiente, dignidad, autonomía, respeto y justicia de los derechos de los seres humanos. Esto, además,  permitirá que el quehacer científico y tecnológico que surge al alero de esta Casa de Estudios cumpla con estándares tanto nacionales como internacionales.
Este hito fue dado a conocer a la comunidad universitaria el pasado martes (11) en la Sala de Conferencias C del edificio VIME, donde autoridades, académicos e integrantes del CEI se dieron cita para celebrar el fruto de un trabajo colectivo, cuya fase más intensa se lleva a cabo desde el año 2013 cuando comenzó la modalidad académica que es la cual ha permitido alcanzar esta reacreditación. 
 
La actividad fue presidida por el Dr. Claudio Martínez Fernández, Vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación, quien destacó que “nuestro comité tiene algunas particularidades que nos distinguen de nuestros pares”, agregando que “fuimos la primera universidad en acreditarnos, incorporando todas las disciplinas del conocimiento”. 
 
Conformación del Comité de Ética Institucional 
 
Actualmente, el CEI está integrado por 49 miembros, abarcando las áreas de bioseguridad, ciencias biológicas de animales de experimentación, humanidades y económicas, ciencias de la salud, biomédicas y biológicas, ciencias químicas y de medio ambiente, ingeniería y seguimiento. 
Formación que fue presentada por el Dr. Manuel Santos Alcántara, vicepresidente del CEI, quien aprovechó la ocasión para resaltar los indicadores de estos años de trabajo. El año 2015 se revisaron un total de 271 proyectos, mientras que el 2016 fueron 454 y este 2017, a la fecha, van 837 iniciativas supervisadas. 
El Dr. Santos invitó a los académicos del Plantel a dejar de ver a la ética como un problema dentro de su quehacer científico.
 
También señaló que lo que ha motivado principalmente a los investigadores a someter sus proyectos a evaluaciones de los comités son razones que derivan del hecho de publicar, seguido de las institucionales y personales. 
 
“No hay ninguna revista prestigiosa que acepte la publicación sin la debida justificación ética de lo que se está presentando, por lo tanto, esta es –yo creo- la verdadera razón por la cual los investigadores están interesados en que sus proyectos sean revisados desde un punto de vista ético”, expresó. 
Asimismo señaló que es importante que no existan criterios diferentes para evaluar proyectos internos y externos, lo que permitiría asegurar la calidad de los mismos y su competitividad en el sistema nacional de ciencia y tecnología. 
 
Bioética en Latinoamericana 
 
En la ceremonia también estuvo presente el Dr. Miguel Kottow, académico de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, quien dictó la charla magistral “Bioética latinoamericana: Utopía, realidad, proyecto”. 
 
Según explicó Latinoamérica constituye una unidad regional fundada en una historia común de colonialismo y neocolonialismo, desigualdad, dependencia económica, influencia doctrinaria,  que ha sustentado la necesidad de desarrollar una bioética latinoamericana enfocada en perspectivas y problemas propios en salud pública, atención de salud, investigación biomédica y temas ecológicos.  
 
En la región es posible rastrear cinco  propuestas que han sido deliberados en eventos y publicaciones: bioética principialista y doctrinaria, bioética engarzada en DDHH (Argentina), bioética de intervención (Brasil), bioética de protección (Chile), bioética y violencia (Colombia). No obstante, las diversas propuestas no han trascendido más allá de los focos académicos donde fueron gestados ni han suscitado una convergencia académica con impacto social. 
 
Por Valeria Osorio Ureta