Dr. Claudio Martínez: “Debemos avanzar hacia proyectos de mayor complejidad”

Oct
3
2016
Generar estrategias para facilitar la postulación, adjudicación y gestión de proyectos, avanzar hacia proyectos de mayor complejidad y estimular los proyectos asociativos, serán algunos de los énfasis de su gestión.
 
Por Valeria Osorio 
 
Recientemente el Dr. Claudio Martínez Fernández, asumió como Vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación de esta Casa de Estudios, planteándose como meta el desarrollo de nuevas políticas institucionales en el área, desafío que espera repercuta positivamente en el Plantel. 
 
Según explica la autoridad, esta Vicerrectoría ha facilitado el desarrollo de los temas asociados a investigación en la Universidad y ha permitido que hoy esta institución tenga  una posición de avanzada en el contexto universitario nacional en toda la cadena que significa la generación de conocimiento y su transferencia al sector productivo. Lo anterior ha significado un incremento considerable en la cantidad de proyectos que deben ser gestionados por esta unidad.
 
“En esta nueva etapa deberemos hacernos cargo de los problemas asociados al aumento de esta actividad, la cual ha incrementado considerablemente en los últimos años y, se espera que en el contexto de las exigencias del país hacia sus universidades, la tendencia sea a un mayor crecimiento aún. Debemos generar estrategias para facilitar la postulación, adjudicación y gestión de proyectos, avanzar hacia proyectos de mayor complejidad, estimular los proyectos asociativos y de alto impacto nacional e impulsar las actividades de transferencia”, enfatiza el Dr. Martínez.
 
Para alcanzar estos nuevos desafíos, el Vicerrector del área plantea la necesidad de disminuir la heterogeneidad en la producción científica entre unidades, para lo que se deben profundizar e implementar nuevas estrategias que permitan a unidades más atrasadas en los indicadores de interés, poder incrementarlos, y a aquellas que están consolidadas, apoyarlas para que pasen a etapas superiores de la cadena de valor que significa la actividad de generación de conocimiento. Al mismo tiempo, es necesario seguir incentivando la vinculación con el pregrado para consolidar la formación con base científica en todos los niveles de la Universidad.
 
Respecto a la visión que tenía de la VRIDEI cuando era académico, plantea que poseía la mejor percepción, destacando que ha sido una unidad que se ha posicionado desde hace tiempo como un pilar fundamental de la labor universitaria en esta institución, lo que ha permitido mantenerla en los primeros puestos a nivel nacional. 
Un resultado que, sin duda, es posible gracias a gestiones anteriores, lo que la autoridad también aprovecha de destacar, señalando que “las anteriores administraciones se han mantenido en esta línea y ello es un aspecto destacable, ya que significa que no hay distintas visiones sobre la gestión que se debe hacer y la importancia que esta tiene para la Institución. El apoyo permanente de la anterior gestión a los académicos involucrados en investigación y la búsqueda de estrategias para mejor desarrollar la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento son aspectos destacables”.
 
 La investigación como pilar del desarrollo del país 
 
De acuerdo al Instituto de Estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), entre 2007 y 2012, Chile destinó solo un 0,36% del Producto Interno Bruto (PIB) a investigación y desarrollo. Una cifra que no sorprende, pero que sí preocupa a la comunidad científica nacional. 
El Dr. Martínez, no ajeno a esta realidad local, plantea que, “en un país como el nuestro, con una economía basada en sus recursos naturales y escaso valor agregado, con un sector productivo heterogéneo pero mayormente desvinculado de la investigación y la innovación, con un porcentaje escuálido del PIB destinado a I+D y un casi nulo interés de la clase política en estas materias, las universidades tiene un rol fundamental en impulsar e insistir a la sociedad toda de la importancia de la investigación para construir un país mejor para todos. Disminuir nuestra dependencia de recursos naturales en vías de agotamiento y/o reemplazables y generar riqueza a través de la economía del conocimiento, nos permitirá construir una sociedad fortalecida frente a las eventuales desventajas de la globalización y los intereses de los grandes grupos económicos internacionales. En suma, nos permite mantener nuestra independencia como sociedad”.
 
Cambio cultural e institucionalidad científica 
 
Por otro lado, la autoridad considera que debe producirse un cambio cultural a nivel país para transferir los resultados de investigación para un desarrollo social, cultural y económico, donde plantea que nuestra institución tiene una posición de vanguardia e interesantes resultados que aportar.  
 
“Ciertamente, nuestro país tiene mucho que avanzar. No debemos olvidar que somos un país con escaso desarrollo en el plano científico. Si bien tenemos una buena posición a nivel regional, en el contexto internacional estamos lejos de ser un actor relevante. Muchos factores explican esta situación y uno de ellos es el cultural. Chile sufrió un fuerte estancamiento en su desarrollo cultural producto de la última dictadura y las consecuencias de esto aún se resienten en varios ámbitos: el científico es uno de ellos. Sin embargo, producto del avance en las etapas que van de la generación de conocimiento hasta su transferencia, se está construyendo el tramado administrativo que facilitará estos procesos. En ese sentido, nuestra institución tiene una posición de vanguardia, con interesantes resultados y, al mismo tiempo, nos está enfrentando a los problemas que se deberán resolver para facilitar este proceso. Debemos, por lo tanto, ser propositivos frente a la sociedad y apoyar de esta forma al cambio cultural necesario para aprovechar los beneficios de la sociedad del conocimiento a la que nos enfrentamos”, indica.
 
Otro tema que está en el debate público hace varios años es la necesidad de contar con una institucionalidad científica en el país, lo que el Vicerrector considera como una deuda histórica y la primera etapa de un proceso mayor. 
 
“La institucionalidad científica es una deuda histórica y ha estado en el discurso de varios presidentes, donde la actual no es excepción. Hoy los aspectos relacionados con ciencia y tecnología están repartidos en varios ministerios y en todos ellos como un aspecto de menor importancia relativa. Ello ha significado que estos temas sean abordados con medidas de corto plazo y de escasa discusión país teniendo, por lo tanto, escaso impacto en nuestra sociedad. De ahí que la creación de un ministerio para estas materias podría ordenar y sistematizar la política asociada a I+D, pero más importante aún, sería una oportunidad de generar una política en estas materias. Es la sociedad la que debe generar esta política, con todos sus actores, y la creación de un ministerio podría apoyar ello, pero no es la solución única, solo una etapa”, concluye.