Dr. Jaime Retamal: “El desafío es formar profesores que sean capaces de construir la democracia que Chile necesita para el siglo XXII”

Ene
2
2019
Así lo menciona este académico del Departamento de Educación de nuestro plantel quien, asegura que las competencias moral democráticas permiten generar una sociedad más inclusiva, más representativa, tolerante y diversa, principios que se construyen desde la escuela y que deben ser impulsados por los profesores.

El proyecto, que lleva como nombre “Competencia moral y condiciones de estudio de futuros profesores en distintas especialidades, para primer y último año de estudio” se materializa gracias a la adjudicación de un concurso Fondo de Investigación y Desarrollo en Educación (FONIDE),  coordinado en primer lugar por Dr. Daniel Tello, académico de la Universidad de Concepción, y por el académico del Departamento de Educación de nuestra universidad, Dr. Jaime Retamal y la Dra. Marisa Meza de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Dicha investigación pretende tratar un tema importante para el sistema escolar relacionado con los conflictos en el aula y la evaluación negativa que se maneja respecto a la convivencia y el clima escolar, el cual suele ser altamente problemático, en donde la agresión y la violencia son ejemplo de un ambiente de respeto deteriorado y una persistente sensación de inseguridad.

“La evaluación negativa del clima escolar lleva más de una década en el interior del sistema educacional chileno y, en consecuencia, la legislación nacional ha llevado a cabo diversas iniciativas con el fin de mejorar y entregar herramientas para mitigar los conflictos de convivencia al interior del aula” señala el Dr. Retamal.

Enmarcado en esta problemática, estos académicos tensionan las competencias pedagógicas, educativas y morales de los futuros profesores para enfrentar estas problemáticas. “En esta investigación trabajamos con estudiantes de las carreras de pedagogía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Concepción y la Universidad de Santiago de Chile que se encuentran en distintas etapas de sus carreras, midiendo su competencia moral y evaluando las condiciones de su formación pedagógica”.

La investigación se realizó aplicando el Test de Competencia Moral (MCT), con el fin de evaluar la Competencia Moral, la Reflexión Guiada y la Toma de Responsabilidades - la cual indica que el educador en la universidad ofrece posibilidades para que el individuo (futuro profesor) tome decisiones.

La muestra total fue de 671 estudiantes de todas carreras de pedagogía de estas tres universidades.

 

Competencia moral democrática: una habilidad para la salud democrática

La competencia moral democrática es la capacidad de resolver conflictos mediante principios, ideas, discursos y argumentos, sin acudir a la violencia, el engaño o el poder. Se considera una habilidad para resolución de conflictos mediante las armas de la deliberación, los principios y las ideas.

Dado el valor de la competencia moral democrática y el constante clima de conflictividad que se vive en el aula, el contexto educativo se posiciona como el lugar privilegiado en donde las personas aprenden a resolver los conflictos de manera deliberada, ante lo cual, la formación de los docentes es primordial, siendo la universidad el motor de creación de habilidades moral democráticas en los futuros profesionales de la educación.

Esta apuesta fue evaluada como una de los mejores proyectos del Concurso FONIDE 2016 por el mismo Ministerio de Educación pues, no sólo goza de calidad teórica, si no también metodológica. Es una investigación que responde ante “la urgencia y necesidad que tenemos en el sistema educacional de hablar de ciudadanía, democracia, aulas no violentas y clima escolares sanos”, según explica el académico Dr. Jaime Retamal.

El investigador resalta un trasfondo mucho más profundo que defiende esta investigación y que pone en la palestra la formación de profesores, los cuales tienen mallas enfocadas en las disciplinas, más no en otras habilidades necesarias. Esto, no sólo considerando la eficacia de un sistema escolar sano, si no la misma salud de la democracia pues, esta “se va a fortalecer en la medida que las personas que se educan en las escuelas tengan ciertas habilidades para la aceptación de otro, el autocontrol, la argumentación, la inclusión, etc.” señala el Dr. Retamal.

La tesis sobre desarrollo moral fue perfeccionada por el académico alemán Georg Lind, quien además supervisó este proyecto y sus resultados.

 

Algunos Resultados

Comprendiendo la escuela como un espacio que debe ofrecer oportunidades a millones de niños que viven en condiciones de vulnerabilidad, es relevante saber si se están formando profesores capaces de ofrecer esta oportunidad, resultado que, según evalúan estos investigadores, no es positivo.

Respecto a los estudiantes que ingresan a las distintas carreras de pedagogía, los resultados señalan que mientras más puntaje de ponderación PSU, mayor es la competencia moral de los estudiantes que ingresan a la universidad, siendo este un resultado bastante interesante pues “indica que las habilidades morales están segregadas, sabiendo que quienes obtienen mejores puntajes PSU son estudiantes que provienen de colegios particulares pagados o particulares subvencionados” explica el académico.

Por otro lado, mayor puntaje PSU está asociado a su vez a mayor capacidad de Toma de Responsabilidades y esta última está asociada a mayor competencia en Reflexión Guiada.  “En el fondo, el docente debe educar en una disciplina, pero también debe darle a los estudiantes la oportunidad protegida de que puedan tomar decisiones y acompañar esta reflexión, ayudándolos a pensar escenarios y posibilidades” enfatiza el Dr. Jaime.

Correspondiente a los resultados cuantitativos, estos fueron entregados recientemente y han construido importantes datos sobre la urgencia de formar buenos profesores de Biología, de Matemática, de Lenguaje, de Historia, de Educación General Básica, pero que no solamente dominen a la perfección su conocimiento disciplinario y su metodología didáctica, sino que también aprendan y desarrollen en las universidades habilidades moral democráticas que el sistema escolar y la comunidad social exigen de manera urgente.

“El desafío no es solamente producir profesores disciplinarios para generar crecimiento económico en el país, sino que también formar profesores que sean capaces de construir la democracia que Chile necesita para el siglo XXII. Si lo pensamos bien, tenemos que construir el país, la sociedad y la democracia del próximo siglo, pues el siglo éste, el XXI, ya pasó. La educación es pensar el presente, pero también es pensar el futuro desde este presente, y al parecer la crisis democrática de nuestro presente no nos está dejando pensar en nuestro futuro” finaliza el académico.

 

Por Fernanda Muñoz F.