Estudiante emprendedor Usach: “si lo puedes diseñar, lo puedes imprimir en 3D”

Ene
3
2019
Sebastián Sanhueza, estudiante memorista de la carrera de Ingeniería en Ejecución Química de la Universidad de Santiago de Chile implementó un innovador emprendimiento llamado Print3x, con el fin de elaborar impresoras 3D y comercializarlas en la industria.

El proyecto que nace como una necesidad ante la generación de piezas de calidad con diseños únicos, dio sus primeros pasos con el concurso Despega Usach 2015, en donde se adjudicó un financiamiento que le permitió, posteriormente, ser apoyado por CORFO para el levantamiento de la empresa Print3x.
La iniciativa que busca dedicarse a la venta y producción de implementos de impresión 3D, logró materializarse de a poco tras el diseño y elaboración de la impresora 3D Minerva, que posee la capacidad de calibración automática gracias a un sensor de profundidad.
La idea de crear impresoras nació luego de la conformación de un equipo de trabajo de seis estudiantes de diferentes carreras de la Universidad de Santiago de Chile, bajo el nombre Opencree, con el objetivo de producir piezas para diferentes maquinarias. Sin embargo, el proyecto fue decayendo por la falta de presupuesto en el año 2014, situación que los llevó a disolver la empresa. Tras ello, Sebastián Sanhueza, estudiante de Ingeniería en Ejecución Química de nuestra Casa de Estudios, en conjunto un amigo, decidieron ahorrar para insistir en dicha iniciativa.

Despega Usach
Desde su creación, Despega Usach, ha apostado por la creación de productos y servicios, resolución de problemas y el mejoramiento de procesos para ser presentados en la industria, entregando un apoyo concreto a las iniciativas de los jóvenes universitarios.
Dentro de los equipos ganadores en 2015 estaba el liderado por Sebastián Sanhueza, quien se ganó una pasantía completa a nivel internacional para poder llevar a cabo su idea de elaborar y simplificar impresoras 3D, con el fin de que estas pudieran llegar a ser tan fáciles de ocupar como aquellas de papel, que se utilizan en la mayoría de los hogares y trabajos.
“Luego de haber ganado Despega Usach, tuve la oportunidad de viajar a Stanford y me di cuenta de que allá toda la gente era igual a mí. Entones, me pregunté ¿por qué nosotros no podemos tener éxito si tenemos las mismas capacidades y estamos al mismo nivel? Fue ahí en donde decidí que no teníamos que achicarnos y nos arriesgaríamos, porque tenemos la capacidad”, enfatiza Sebastián.

Print3x
Con el apoyo del Centro de Innovación y la Vicerrectoría de Investigación e Innovación de la Universidad de Santiago de Chile, se logró concretar la iniciativa planteada por Sebastián, quien consolidó su equipo de trabajo para poder dar inicio a la empresa Pint3x. “Mi idea nace ya que desde niño crecí viendo a mi papá que es imprentero. Recuerdo que las primeras máquinas que tuvo eran engorrosas y con el paso de los años las pude ver evolucionar y me dije siempre que nuestras máquinas 3D debían lograr evolucionar de esa manera para que todos puedan tener acceso a ellas sin necesidad de invertir en capacitaciones”, señala Sanhueza.

Las Impresoras
La primera máquina que desarrollaron para comercializar fue la impresora 3D Minerva, que constaba de un modelo que permitía la impresión a través de filamentos PLA y HIPS, sin embargo, tras su comercialización y prueba, los estudiantes se dieron cuenta de que presentaba algunas fallas que debían ser mejoradas para su continuación.
Entonces, surge la idea de elaborar un aparato más refinado y seguro, que permitiera el retiro fácil de las piezas impresas, contara con volumen mayor de impresión y se calibrara automáticamente en un tiempo más reducido que la anterior.
Así surge Axis One, impresora que tardó dos años en ser elaborada por el equipo, pero que hoy, le entrega un reconocido espacio en el mundo de la impresión, emprendimiento e innovación. “Lo genial de la impresión 3D es que, si lo puedes diseñar, lo puedes imprimir en 3D”.
Sebastián comenta que “nos dimos cuenta de que nosotros podíamos, teníamos buenas ideas, solo debíamos luchar por ellas. A veces cuesta, pero con trabajo y el apoyo necesario, se puede”.

Funcionamiento
Las impresoras 3D operan gracias a una previa programación que les permite a las maquinas recibir comandos para poder implementar la impresión, y para entender su funcionamiento se puede hacer un símil con las pistolas de silicona, puesto que, al presionar el gatillo de pistola de silicona, la silicona pasa por un cabezal que se encuentra caliente, se derrite y sale una gota de pegamento, sí así lo desea puede hacer figuras con dicha silicona caliente y que al enfriarse, quede con dicha forma. De igual manera funciona el extrusor de las impresoras 3D con tecnología de deposición de material fundido, tiene un motor que empuja el filamento a ser derretido, cuenta con un Nozzle, el cual es una punta que se calienta a 220° C y libera el plástico por un agujero de 400 micrómetros, el cual deposita una gota del diámetro de la boquilla de plástico en una base, inmediatamente al salir el plástico es enfriado por un chorro de aire que proviene de un ventilador adjunto a este cabezal. Gota a gota forman una línea, y línea a línea forman una capa, y capa a capa forman una figura impresa en 3D.
“Nosotros subimos a internet un tutorial de capacitación para que los usuarios pudieran aprender a utilizar las maquinas, y la verdad es que nos hemos dado cuenta de que hemos ayudado a más personas de lo que pensábamos”, finaliza Sebastián.

 

Por Alexia Bórquez B. 

En la fotografía, el equipo de trabajo de Print3x.