Laboratorio de Química del CECTA es acreditado bajo la norma ISO 17025

Dic
19
2017
El Laboratorio de Análisis Fisicoquímico del Centro de Estudio en Ciencia y Tecnología de los Alimentos (CECTA), quien se enfoca en el análisis de alimentos, fue reacreditado por cuatro años bajo la norma NCh-ISO 17025, especializada en laboratorios de análisis.
Esta norma indica los requisitos que se deben cumplir para trabajar en condiciones óptimas, y poder demostrar sus competencias, siendo evaluadas por el Instituto Nacional de Normalización (INN), quien se encarga de regular, tanto el área de gestión en los aspectos admirativos de los laboratorios, como la parte técnica que debe cumplir con los requisitos de validación de las metodologías, mantención de equipos, personal capacitado, participación en ensayos, entre otros.
 
“Desde antes de estar acreditados, hemos participado, anualmente, en las rondas que prepara el Instituto de Salud Pública (ISP), y ahora también estamos participando en las FAPAS (Programa de Amplitud en Química de Alimentos), que es una ronda de laboratorios a nivel internacional. Estas consisten en que el laboratorio, en conjunto a otros, analizan una muestra problema, de la que no sabemos la concentración de lo que están pidiendo analizar, y luego nuestros resultados participan en un programa, en donde son analizados y verificados estadísticamente, contra un valor designado por el ejecutor del ensayo de aptitud. En todos esos resultados, nosotros hemos salido satisfactorios”, menciona la bioquímica con postgrado en Ciencia de Alimentos y jefa del Laboratorio Físico Químico, Lina Yáñez.
 
En el Centro, hay dos laboratorios, el Microbiología y el de Análisis Físico Químico, siendo este último aquel que nuevamente, luego de haber sido acreditado en el año 2013, se le ha concedido esta certificación, que según Lina es “súper importante, porque en el fondo valida que estamos trabajando en condiciones óptimas al igual que cuando nos acreditaron por primera vez. Esta acreditación es por cuatro años más”.
 
Este laboratorio trabaja únicamente con profesionales, que casi en su totalidad son egresados de la Universidad de Santiago de Chile, por lo que “la gente tiene las competencias y capacitaciones que requieren para poder hacerse cargo de los análisis, del manejo de los equipos, o en general de todo lo que tiene que ver con la parte analítica. No hay gente que no esté formada para ello”, agrega. 
“El hecho de que sea un laboratorio universitario también les da más confianza y respaldo a los usuarios, que, por ejemplo, puedan ser de empresas externas de la universidad. Esto se debe a que ven a la universidad de manera responsable ya que, a diferencia de un laboratorio comercial, también prestamos una asesoría técnica. O sea, nosotros no entregamos solamente un resultado y de ahí nos desentendemos del cliente, sino que, si por ejemplo tiene dudas de cómo interpretar el resultado o si es que ve alguna diferencia a lo que él esperaba, nosotros tenemos la capacidad para guiarlo o asesorarlo en el resultado que se les está entregando. Es algo mucho más completo al que podrías ver en una empresa privada”, añade la jefa del laboratorio.
 
La acreditación, el laboratorio fue otorgada en dos áreas, especificados en los certificados: LE 1164, que acredita la realización de análisis químicos para alimentos de consumo humano; y el LE1385, que también se enfoca en la química de alimentos, pero es de consumo animal, permitiendo la apertura de dos nuevas vías de trabajo. 
 
Lo más relevante del centro de trabajo es que tiene su fuerte en el análisis de etiquetado nutricional, además de estar trabajando en análisis de cromatografía, técnica que permite separar compuestos para analizarlos de manera individual; aminoácidos; perfil de azucares: ácidos orgánicos; perfil de ácidos grasos; el análisis de vinos; entre otros. Asimismo, el laboratorio desarrolla y adapta metodologías según intereses de académicos o privados, que permiten darle una seguridad al cliente, al momento de la entrega de los resultados. 
 
Por Alexia Bórquez.