Las complejidades del mundo contemporáneo demandan más trabajos colaborativos

Oct
31
2018
En la actualidad, la investigación colaborativa es una de las formas más exitosas de generar conocimiento, así lo están haciendo las más prestigiosas universidades, centros de pensamiento y nuestra Universidad de Santiago de Chile.

La investigación colaborativa es hoy en día una de las principales formas de generar conocimiento.  Por ello, revisaremos algunos casos al interior de nuestra universidad, que demuestran que esta es una fructífera forma de trabajo, que propicia un conocimiento cada vez más complejo y favorece nuevas formas de entender el mundo.

Convenios Marcos CUECH

Si hay algo que caracteriza a las universidades estatales en nuestro país es su capacidad de investigación. Algunas de ellas, como la Universidad de Santiago de Chile destaca por su extensa historia en este ámbito, que además está estableciendo marcos de referencia en lo que a innovación se refiere.

Un ejemplo de esto son los Convenios Marco “Objetivos en Red”, articulados con las universidades que conforman el Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECH), que han posibilitado organizar distintas instancias para dar perspectivas de un trabajo conjunto.

Así, lo expresa la encargada de dicha iniciativa, Mónica Quiroz, al señalar que “esta experiencia apunta a fortalecer el trabajo que han iniciado las distintas universidades públicas, fortaleciendo su quehacer bajo la idea de que en conjunto podemos desarrollar mejoras en el trabajo que realiza cada una de las casas de estudios públicas.”

En ese sentido, Quiroz agrega que “es fundamental para nosotros comprender que cada universidad busca que su investigación aporte al país y, desde ahí, creemos que considerando las distintas realidades y saberes podemos potenciar la tarea”.

Dicho convenio ha podido traducirse en distintas mesas temáticas que representan líneas prioritarias para estas casas de estudio, las cuales buscan avanzar en el desarrollo del país.

Temáticas como Energía, Sustentabilidad o Minería han sido parte de las discusiones académicas al interior de los planteles estatales, gracias a lo cual se ha podido compartir experiencias e investigaciones con la finalidad de generar una investigación conjunta.

Sobre esto último, una de las principales tareas que se ha propuesto dicha experiencia es poder generar y publicar artículos científicos con una mirada integral, donde los distintos saberes, académicos y regionales, se conecten y favorezcan la excelencia e impacto de las investigaciones.  En esto Mónica Quiroz es clara al sostener que “desde las distintas realidades y enfoques que cada universidad tiene, es posible dotar de un contenido crítico y pluralista la investigación e innovación que se produce en nuestro país”.

Instituto Milenio de Biología Integrativa

Así como el trabajo de las universidades del Estado ha propiciado un enriquecimiento a la labor investigativa, también lo ha sido la interdisciplinar que han logrado las diferentes casas de estudio que componen el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCh).

Un ejemplo de lo anterior, son los Proyectos de la Iniciativa Científica Milenio, denominados “Núcleos Milenio”, una iniciativa estatal que apunta a generar conocimiento colaborativo, en redes y que propenda a la formación de capital humano avanzado, lo que ha permitido a sus participantes poder compartir información, experiencias y trabajo para aportar a lo ya realizado por cada uno de sus miembros.

Según cuenta el Dr. Francisco Cubillos, Investigador de la Facultad de Química y Biología de la Usach y miembro del Instituto Milenio de Biología Integrativa (iBio), “la experiencia ha sido sumamente gratificante, porque nos ha permitido conocer diferentes trabajos e investigadores de universidades chilenas de esta área”.

Con seis investigadores, que conforman el “núcleo duro” del instituto, dicha propuesta apunta a generar nuevas formas de concebir el trabajo entre cada una de sus partes, entendiendo todos tiene muchísimo que aportar y decir en el rubro.

Según sostiene el investigador “este tipo de iniciativas responde a la eficiencia, entendiendo que juntos podemos hacer mucho más que por separado. Aun cuando algunos trabajemos una parte específica, el poder compartir experticia, conocimiento y técnicas nos ayuda a cada uno de nosotros”.

El Dr. Cubillos, cuya investigación se enfoca en las levaduras autóctonas de nuestra región, asevera que “lo más importante del trabajo colaborativo es que permite tener distintas miradas sobre problemáticas que, a fin de cuentas, nos preocupan a todos y están vinculadas con el desarrollo del país”.

En la misma línea, “hoy las más prestigiosas universidades del mundo comprenden que es necesario trabajar colaborativamente para potenciar esfuerzos y vincularse con el medio de una manera mucho más eficiente, lo cual permite una complejidad más rica que se ve materializada en la publicación final”.

Sin ir más lejos, y como otra forma de generar un trabajo colaborativo, Cubillos cuenta que “firmamos el acuerdo de OpenMTA para la libre transferencia de material sin fines de lucro entre instituciones, con el fin de facilitar la investigación y colaboración. Las principales universidades del mundo se están adhiriendo a la iniciativa, como Cambridge University, junto con empresas y laboratorios comunitarios”

Núcleo Milenio para el Estudio del Curso de Vida y la Vulnerabilidad

Otra experiencia que sostiene lo anterior, y que también está enmarcada en las iniciativas Milenio es la presentada por el Dr. Damian Clarke, investigador de la Facultad de Administración y Economía (FAE).

Este académico que ha desarrollado parte de su trabajo entorno al ámbito de la salud y su análisis desde la mirada de las Políticas Públicas, es parte del Núcleo Milenio para el Estudio del Curso de Vida y la Vulnerabilidad (MLIV), el cual pretende aportar una mirada crítica sobre la desigualdad social en el Chile contemporáneo.

A propósito de la investigación colaborativa, el Dr. Clarke señala que “hoy todos trabajamos en conjunto. Me atrevería a decir que, en mi caso, el 80% de mis papers son en colaboración con otros investigadores, porque hacer conocimiento científico es estar en permanente diálogo con el entorno”. Por eso, “los núcleos milenio son exitosos, porque nos paramos desde la perspectiva multidisciplinaria. Si atendemos algo tan importante como el tema de la salud, por ejemplo, no basta sólo la mirada del Médico, también es necesaria la del Economista, pero también del Sociólogo, cuestiones que son fundamentales y que se realizan en la actualidad”.

Damian Clarke, australiano que se radicó en Chile luego de doctorarse en la Universidad de Oxford, señala que “en el mundo hoy se trabaja de manera colaborativa, porque complejiza las publicaciones y da distintas miradas a los temas que tratamos y aporta ideas que, posiblemente, no se nos hubieran ocurrido si no fuera por estas formas de trabajo”.

Siguiendo la misma línea, el académico agrega que “muchas veces tenemos opiniones que pueden ser contradictorias, pero eso no significa que nos paralicemos. Todo lo contrario, permite detenerse un momento y rescatar lo que las distintas disciplinas están diciendo, con un enfoque científico, que es lo fundamental de la labor investigativa. Así, pasamos de la mera opinión a atender el problema completo”.

Hoy, distintas universidades europeas y norteamericanas han establecido protocolos y manuales de trabajo colaborativo, en donde los mismos Estados destinan recursos a estas experiencias que les permite centrar esfuerzos en los temas urgentes, superando aquellas viejas ideas de un trabajo parcelado.

“Sin duda el mundo avanza y la Universidad de Santiago de Chile está en la vanguardia de la investigación de excelencia al potenciar y adoptar las distintas formas de trabajo colaborativo. Ya contamos con varios casos exitosos y esperamos que nuestros investigadores sigan sumándose y haciendo esfuerzos por seguir esta línea de trabajo”, concluye Julio Romero, Vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación de dicha Casa de Estudios.

Foto: Mónica Quiroz, encargada de Convenios Marco “Objetivos en Red”, expone frente a representantes de las universidades estatales