Luis Magne: “El quehacer de la DGT tiene el sello de la Universidad Técnica”

Nov
13
2017
El director de la Dirección de Gestión Tecnológica dependiente de la Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo e Innovación hace un repaso por la década de trabajo de su unidad. La base ha sido el sello de aporte a la sociedad de la Universidad Técnica del Estado, por lo que está seguro que la investigación desarrollada en la Universidad de Santiago debe transformarse en tecnología de utilidad práctica e inmediata.
Desde el 2010 Corfo empezó a promover la formación de oficinas de transferencia y licenciamiento (OTL) en las universidades, mediante su financiamiento. Sin embargo, en el organigrama de la Universidad de Santiago ya existía la Dirección de Gestión Tecnológica, con un trabajo que ya había comenzado en 2006, lo que le dio a nuestra universidad cierta ventaja respecto de otras universidades que comenzaron más tarde con la implementación de sus equipos en este ámbito y a cumplir con los requerimientos de Corfo. Luis Magne, su director, nos cuenta cómo ha sido el tránsito de la DGT en estos 10 años de trabajo, cuál es la importancia de las patentes y qué implica ser socio del Hub Apta.
 
¿Cómo han sido estos 10 años de trabajo y qué ha sido lo más complejo?
Ha sido un trabajo arduo en el que se ha debido avanzar lentamente para asegurar el objetivo, pero hemos logrado mucho. Lo más difícil inicialmente fue incentivar a los investigadores para que volcaran sus deseos de investigar al desarrollo de tecnologías y su apropiación (generación de patentes), lo que significó que algunos pasaran de hacer investigación básica a aplicada. Este primer paso obliga al investigador a pensar que lo que investiga debe tener utilidad práctica inmediata. Luego pensar que tras la investigación, hay que proteger y ahí nace otra discusión relacionada con el deseo y necesidad de publicar o tener que esperar a proteger primero y después publicar. Luego de proteger viene la parte de comercialización y ahí vienen otras varias preguntas: si los fines son netamente comerciales o sociales, a cuáles mercados, bajo qué condiciones, etc. Todo ese tránsito nos ha tomado 10 años, en los que se han desarrollado, implementado y evaluado procesos y procedimientos. En los últimos 2 años hemos ido implementando la oportunidad de realizar un emprendimiento basado en tecnologías desarrolladas por la universidad, dando la oportunidad a que tanto los investigadores o estudiantes puedan decidirse a levantar una empresa.
 
¿Qué es una patente y cuál es su importancia?
Los resultados de proyectos que cumplan ciertas condiciones, de lo que se llama patentabilidad, como nivel inventivo, que tenga aplicación industrial y sea novedoso. Si se cumplen estos requisitos y además puede redituar en resultados positivos para la universidad, entonces se procede a patentar. En general, los proyectos que se financian para investigación tecnológica, que son el tipo de proyecto que llevamos, deben apuntar a resultados apropiables. Entonces, además de cumplir con los requisitos de las fuentes de financiamiento, también se debe cumplir con el desarrollo del proyecto y apropiar un resultado para luego transferirlo.
 
El patentamiento lo hacemos a nivel nacional si el impacto es solo a nivel país, o internacional, que es la mayoría de los casos, si es que tiene impacto también en otros países.
La ventaja de patentar es que se tienen privilegios sobre el producto que se patenta. Entonces si alguien quiere usar aquello que está protegido, tiene que pedir autorización, y eso puede ser gratis o negociado. Lo importante es resguardar el resultado de la investigación, ya que así se garantiza que el uso que se le dará sea el que está permitido.
 
La patente define también una estrategia comercial, es decir, se patenta en los países que crees que el resultados es comercialmente interesante. Por otro lado, para patentar necesitas recursos económicos, por lo tanto hay que tener una tecnología muy novedosa y necesaria para patentar en todos los países del mundo, por ejemplo. Es el caso de tecnologías como los celulares, que están patentados en todas partes para que nadie copie un determinado modelo y marca.
 
¿Ha cambiado la percepción de los investigadores respecto de patentar?
Partimos de la base que no a todos los investigadores les interesaría y así ha sido. Hay quienes se sienten cómodos, les gusta y entusiasma, y hay otros que no les interesa. Pero eso no es problema.
 
¿Generar investigación con resultados prácticos que incidan en el desarrollo de la sociedad va en línea del quehacer de la DGT?
En la universidad hemos visto que los investigadores están muy orientados a las definiciones que hace el país en temas de innovación tecnológica, y es lo que llamo el ADN de la Universidad de Santiago de Chile, que viene de su desarrollo histórico, desde la Escuela de Artes y Oficios, donde se preparaba gente para cubrir las necesidades de la época y que eran importantes para el país, pasando por la época de industrialización, con la introducción de ingenieros en ejecución. De este modo, el mensaje que hemos dado es que la universidad tiene un ADN que es estar al lado del desarrollo industrial, muy básico en los orígenes, más tecnificado en su desarrollo y hoy en día acorde a una nueva forma de innovación tecnológica de carácter mundial.
 
¿Qué es el Hub Apta y qué implicancia tiene que nuestra universidad sea socia?
El objetivo de los HUB de transferencia tecnológica es lograr la comercialización de tecnologías a nivel internacional. Cada universidad tiene una oficina de licenciamiento, unas más desarrolladas que otras y con distintas capacidades para transferir tecnologías, con distintos números de patentes generadas (hay universidades que generan entre 25 y 30 patentes al año, entre las cuales estamos, y otras que aún no generan una). Entonces, para tener un portafolio de tecnologías importante, se trabajó durante el 2014 y 2015 en estructurar una figura que permitiera apoyar la transferencia de tecnologías a nivel internacional, pero no destinada o inmersa en una universidad, sino que aglutinando instituciones.
 
Corfo está financiando 3 Hub que reúnen a la mayoría de las universidades que hacen investigación tecnológica y cada uno de ellos debe generar una entidad nueva en Chile, y que deben dar respaldo de comercialización a las universidades que la conforman. Estos son: Hub Apta, HubTec y Know Hub. Hub Apta está conformado por las Universidades de Tarapacá, de Antofagasta, Católica del Norte, de Atacama, de La Serena, Técnica Federico Santa María, de Santiago de Chile, Mayor, Adolfo Ibáñez, de Concepción, de la Santísima Concepción y Tecnológica de Chile (INACAP). Además, se suman el Centro de Investigación Científico Tecnológico para la Minería y el Instituto Milenio de Oceanografía.
 
Lo que se firmó en La Serena hace unas semanas son los estatutos de la Corporación Hub Apta, que tendrá personal propio, es independiente de las universidades a pesar de que estas son socias. Cada una de las entidades que la conforman hará contratos específicos de servicios con el Hub. Nosotros vamos a transferir aquellas tecnologías que nos interesa que el Hub Apta busque interesados comerciales en el extranjero. El Hub juega un rol facilitador para que universidades hagan transferencia sin consumir recursos propios en hacerlo. Hub Apta es el primer hub que firma sus estatutos de conformación, lo que implica haber logrado en un tiempo adecuado el acuerdo a todos los socios.