Midiendo la excelencia y calidad

Abr
2
2018
La Universidad de Santiago de Chile está, según QS World, entre el 1,7% de las mejores universidades del mundo y en el 1% de las más destacadas de América Latina y el Caribe. Somos una institución pública de excelencia según esta y otras evaluaciones. Sin embargo, hay otros rankings nacionales que no pretenden medir calidad sino confirmar la estratificación del sistema universitario chileno.

A fines del año pasado nuestra universidad tomó la decisión de no participar en la versión 2017 del Ranking de Universidades del Grupo COPESA (Ex Ranking Revista Qué Pasa), precisamente porque su definición de calidad dista mucho de la nuestra. Las variables consideradas por este ranking excluyen aspectos que son fundamentales para nuestro quehacer, como son la inclusión y la equidad en educación superior. Para nosotros, Universidad va de la mano con diversidad. Como analiza el comunicado difundido en aquella oportunidad se refleja particularmente en el indicador Calidad de Alumnos, dimensión en la que este ranking siguió insistiendo, hasta 2016, mediante el uso del factor Aporte Fiscal Indirecto (AFI) como un indicador de calidad de los estudiantes, pese a que este aporte financiero estatal constituye un claro sesgo en contra de los estudiantes pertenecientes a los niveles socioeconómicos menos favorecidos. Celebramos la reciente eliminación del AFI.

¿Qué lugar ocuparía la Universidad de Santiago de Chile si se midiera la inclusión y diversidad de sus alumnos? Podemos nombrar en esta área la extensa trayectoria de compromisos con la inclusión que la Universidad de Santiago de Chile mantiene desde 1992: Beca de Excelencia Académica, Propedéutico, Cupo Ranking 850 y puntaje Ranking. Especial interés para la Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo e Innovación es la reciente incorporación en la lista del Cupo Explora para estudiantes con trayectoria científica destacada que por diversas razones no cumplen con los requisitos tradicionales de la PSU y la beca fruto de la relación entre CEUS Llanquihue y la Municipalidad para estudiantes destacados de la zona.

Tengo la convicción de que los rankings deben hacer explícito sus intereses y definir qué entienden por calidad, y cómo la miden. La forma en que se presenta la información y la amplia cobertura y publicidad que hacen las propias universidades en los medios de comunicación, han dado a la ciudadanía la sensación de ser mediciones objetivas, obviando que depende del indicador el lugar en la evaluación.