Proyecto plantea las ventajas de una red eléctrica inteligente para Chile

Nov
27
2017
El proyecto Fondecyt que busca analizar las normativas para la implementación de la red eléctrica inteligente en Chile, fue otorgado el año 2015 y logró su publicación en el mes de enero del presente año.
El Académico Arturo Rodríguez, Doctor en Ciencias de la Ingeniería en Automática y académico del Departamento de Tecnologías Industriales de la Universidad de Santiago de Chile colaboró en el trabajo investigativo “Smart Grids” de Whachintong Fernández, profesor de la Universidad del Bío Bío.
 
Para Rodríguez, el objetivo es “reconocer las bondades y ventajas que tendría convertir la red de distribución, transformación y producción eléctrica en una red inteligente”. Sobre este proyecto en el que participa, el investigador nos comenta su motivación frente al proyecto. 
 
¿Qué lo incentivó a la realización de esta investigación?
 
Lo que sucede es que los grupos de investigación de la Universidad del Bío Bío, en conjunto a las nuevas tecnologías de nuestra universidad vienen trabajando juntas hace muchos años. Entre otros trabajos que ya están realizados, nos hemos hecho cargo de algo que en el último tiempo ha estado en discusión dentro del medio -no solamente a nivel televisivo y radial, sino que, en el medio científico, ya que el tema se encuentra un poco asociado al calentamiento global y todos los temas que las personas manejan-.
 
En este caso, en la red actual, la producción está en un lugar y el consumo está en otro. A lo único que se dedican es solamente a transportar energía de un lugar al otro, donde se consume.  Por otra parte, en una red inteligente, la producción es totalmente bidireccional. Todos participan para que todos se beneficien. Nosotros buscamos la mejor manera para que se produzca la menor cantidad de CO2, y que la red pueda ser usada para beneficiar algún otro elemento o criterio que se quiera. Ese es el secreto de la inteligencia de las redes. 
 
Nosotros buscamos la manera de configurar la red inteligente para que la gente consuma menos, o también podríamos decir de qué manera nosotros podríamos proteger los variados transformadores que tenemos en límite de la ciudad, para que no tengamos que hacer tanto gasto de mantenimientos en ellos. El tema es que ahora en una red inteligente, se podría hacer, mas no en el escenario anterior. 
 
¿Cuál es el objetivo primordial que persigue su propuesta? 
 
Comprender que, si es que efectivamente se usará esto, la confiabilidad de la red seria         exactamente la misma, pero con otras bondades que las redes inteligentes tendrían.  Por ejemplo, cuando tienes un servicio eléctrico y enciendes la luz, quieres llegar a tu casa y tener la garantía de que cuando enciendas el switch, la luz encienda, a eso le llamamos confiabilidad.
Entonces, si voy a cambiar mi red actual por una nueva forma de red, en este caso inteligente, yo, como cliente/consumidor, pido que confiabilidad sea la misma.  
 
Entonces, lo que el estudio hace es demostrar que, efectivamente, al cambiar a una red inteligente la confiabilidad es la misma.
 
¿Cuáles son los grandes desafíos a los que se enfrentarían con el proyecto? 
 
Los primeros desafíos que se presentarían, al implementar el proyecto, serían en la etapa transitoria, de cambio. Es como cuando se quiere hacer una autopista, pues tendrías que parar el sistema completamente y causar un poco de molestia a la población mientras suceden los cambios, o hasta que ya esté la autopista, y seamos todos felices.  Entre ser felices y el cambio, puede tomar un tiempo -entre 5 y 10 años- pero después de eso, tendremos una red que nos permita vivir con la conciencia que no estamos contaminando. 
 
¿Qué resultados se esperan de la investigación?
 
Los investigadores tenemos la responsabilidad de hacer ver. A mi me gustaría que las autoridades y los políticos de vez en cuando leyeran las revistas científicas, y que basado en los tecnicismos puedan tomar decisiones.
 
¿Cuál es el vínculo o impacto que tendría en la vida cotidiana y su eventual aplicación en la actualidad? 
 
Una de las cosas que hace el estudio es justamente estudiar como serán los elementos sensores en las casas, porque para que sea inteligente tiene que haber registro y monitoreo. Para que haya registro y monitoreo, tiene que haber emisión de señales desde el lugar de consumo.
 
De esa forma habría que poner sensores en las casas y centrales de información cercanos para lograr tener una información a nivel nacional, y así a través de niveles de datos poder estudiarlas, buscando los mejores comportamientos de los dispositivos a la red para que se mantengan.
 
Creo que habría un cambio cultural en las propias personas al entender que su casa esta emitiendo información que va a ser estudiada para que posteriormente se mejore el servicio, y quizás podamos cambiar una cultura de consumo por una cultura de buen vivir.
 
¿En otros países se ha implementado una idea similar?
 
Sin duda, en toda Europa ya se hace, sin embargo, estamos hablando de un producto bruto interno enorme comparado con el nuestro. Además, ellos tienen menos problemas que nosotros. Y quizás, la parte eléctrica está en el quinceavo lugar de problemas por resolver, pero tenemos que llegar a esto.
 
¿Esto contribuiría a que bajara el costo de la electricidad?
 
En un comienzo, es probable que la aplicación del sistema encarezca la energía, pero a medida que se vaya avanzado en el uso, éste comenzará a disminuir en valores por debajo de los actuales. El temor es que el consumo humano de energía -del depredador- está más preocupado de seguir consumiendo que de seguir viviendo.  La gente solo quiere más energía, no le importa cómo. Por ejemplo, ¿Estarías dispuesto a que coloquen energía nuclear?  ¿Por qué crees que la gente en Til Til está reclamando? ¿Alguno de nosotros esta dispuesto a tener basura al lado? Entonces hagámonos cargo. El peor daño que le podemos hacer a Chile es poner una central nuclear, porque lo único que sucederá es que a los pocos años queramos otra. Hasta que falle, y ahí vernos las caras.
 
Ya Albert Einstein lo dijo. Una vez le preguntaron si sabía cómo iba a ser la tercera guerra mundial, y él les dijo que no sabía, pero les garantizó cómo será la cuarta: con arcos y flechas, porque después de la tercera no quedara nada. Yo creo que la energía nuclear, si bien es cierto ha traído ventajas, trae más horrores, como por ejemplo Fukushima y algunos otros errores nucleares en Corea y Estados Unidos que no han sido detallados. Yo quiero un Chile verde, y que nosotros tengamos que aprender. Si es que Chile produce 1000kilowatts, aprendamos a vivir con eso. 
 
 
Por Alexia Bórquez.